Mi universo paralelo

Infancia. Amistad. Cumpleaños, adolescencia. Amistad. Recuerdos. Amistad. Vida, familia, tiempo. Amistad. Secretos, risas, confidencias, fiestas, taxi. Amistad.

¿Tienes un buen amigo? Yo unas cuantas.

Hoy solo tengo ganas de gritar a los cuatro vientos que tengo a las mejores amigas que se pueden tener. Sin más. Estoy orgullosísima de todas y cada una de ellas, de verlas felices, de ver que, aunque pasemos tiempo sin vernos, cuando estamos juntas es como si estuviésemos siempre juntas.

Somos el mismo grupo prácticamente desde los 2 años y eso es algo que no todos pueden decir.

Llega un momento (o, al menos, esa es mi experiencia) en que la vida te cambia. Te casas, tienes hijos, y tus amigas no están están viviendo lo mismo que tú. Nos hacemos mayores, adultas, mujeres formadas, mamás… Lógicamente, cada una hace su marcha y pasamos de salir juntas todos los fines de semana a vernos una vez al mes (si es que tenemos suerte). Hay veces que piensas que los buenos momentos que tuvimos cuando éramos más jóvenes ya no volverán a ser iguales.

Pero, de pronto, una de nosotras se casa y me doy cuenta de que somo especiales, sois especiales. Cantamos, bailamos, reímos, nos picamos… como siempre.

Sé que estáis ahí para lo bueno y para lo malo. Me siento apoyada, valorada, querida y quiero que lo sintáis también por mi parte. Sois mi universo paralelo. Y sé que se va a cumplir lo que decíamos de pequeñas, que cuando fuesemos unas ancianitas nos juntaríamos y recordaríamos todas las anécdotas de nuestras vidas.

Las redes sociales, especialmente los comentarios en facebook de las fotos de la boda, me han hecho pensar en la importancia de la amistad. Así que hoy voy a pensar un poquito en los míos y dedicarles este post a ellas, a mis Chupis.

Decirle a “la chunga de la hucha del Domun” que ese 7 lo hemos celebrado como si fuera nuestro. Eres una campeona y la vida te depara cosas buenas (lo que tenga que ser para ti será).

A la recién casada, que disfrute mucho de su nueva etapa (no os imagináis lo guapos que estaban y el amor que desprendían).

Tengo amigas nadadoras, runners, que son unas grandísimas amantes de los animales y valoro la gran labor que hacen (Dylan es un ejemplo).

También tengo una superwoman que puede con todo: estudios, casa, familia, trabajo, amigas… Es nuestra súper cocinera que hoy se ha currado unas paellas estupendas (de aquí a Masterchef).

Me muero de risa con nuestra periodista e informadora de cualquier cosa que quieras saber (aunque se te escapó una mesa, y lo sabes).

Admiro a mi matrona preferida por su dedicación a todo lo que hace y envidio la libertad que tiene. Me alegro de lo feliz que se te ve últimamente (#melopasopipa #tomasalami).

Y a ti, mi pequeña pony, solo quiero decirte que no cambies nunca (ya tu sabes).

¡Viva la amistad! 

Hasta la próxima.

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La vida es un viaje, no un destino

Buenos días a tod@s.

Hoy empezamos un nuevo mes, febrero, y cuando le he dado la vuelta al calendario me he encontrado con este mensaje. Me he parado un momento a leerlo y me he dado cuenta de lo importante que es, para mí y para mucha gente que tengo a mi alrededor. Y estoy segura que para muchos de vosotros también.

Últimamente siento que todos vamos corriendo, agobiados, estresados… Pensamos en el trabajo, en el dinero, en los compromisos… Me da la sensación de que cada vez nos estamos volviendo más egoístas, pensamos más en nuestras cosas, no hacemos más que ver los problemas y dificultades que tenemos a nuestro alrededor (que muchas veces no son para tanto), pero lo “magnificamos” tanto (como dirían los de la casa de GH) que nos pasamos el día quejándonos y hace que nos olvidemos de lo más importante.

Yo también he estado metida en esta espiral. Yo también he estado viviendo en el estrés y en el agobio. He dejado de mirar a los demás porque mis cosas eran muy importantes. Pero la vida cambia. Mi situación cambió. Vino al mundo mi primer hijo y me hizo abrir los ojos. Pero desde que nació mi segundo bebé, lo tuve clarísimo.

Lo más importante no son las cosas materiales sino los pequeños detalles; esas cosas que en tu día a día pasan desapercibidas pero están ahí y necesitan de ti. Tu familia, tus hijos, tu pareja, la amistad. Hay que dedicar tiempo a estar con ellos, a escucharlos, a jugar, reír, salir a tomarte algo… Porque la vida pasa y hay que disfrutarla. Hay que vivir el momento, el día a día, y disfrutarlo al máximo. Esto es algo que nos está repitiendo mucho mi querida Directora del cole. Y tiene toda la razón. Y hay veces que tenemos que pasar por situaciones difíciles y que hagan replantearte las cosas para darte cuenta de lo que realmente importa.

Yo también pasé una situación complicada que me hizo valorar lo más importante y que no hace falta tener tantas cosas para ser feliz, solo estar en paz contigo misma, y disfrutar de tu gente.

El post de hoy no habla sobre todas esas cosas que digo que me caracterizan (la cocina, el DIY, etc.) pero, sin darme cuenta, he rescatado de mi baúl una reflexión que creo que nos vendrá bien a todos. Y quiero dedicarlo a todas esas personas que se encuentran en esa espiral, que no lo están pasando bien, y que no encuentran la salida. Especialmente a algunas amigas con las que últimamente estoy hablando del tema y las animo a que busquen el tiempo necesario para cada cosa.

Y creo que con eso os dejo, con que busquéis y dediquéis tiempo para todo. No quiero que penséis que estoy diciendo que el trabajo no es importante (y más en los tiempos que corren). Pero vuestro trabajo acaba cuando acaba vuestra jornada laboral, y os lo digo por experiencia porqur ya sabéis que soy maestras y yo creo que somos de las pocas profesiones que hacemos muuuuuuchas horas extra en casa que nadie nos paga (preparar fichas, exámenes, corregirlos, planificar las clases, etc.). En el momento en el que lleguéis a casa hay que vivir, disfrutar de vuestro tiempo libre.

Así que mañana, cuando llegues a casa y dejes tu bolso o cuelgues tu chaqueta, dale un beso enorme a tus hijos y juega con ellos hasta que os canséis; llama a un amig@ y salid a tomar algo; sal a corer, ves al gimnasio o haz un poquito de deporte; date un baño de espuma relajante; ponte la música a tope, hazte una cena deliciosa y tómate una copita de vino.

En definitiva, HAZ LO QUE TE HAGA FELIZ y tómate tu tiempo. Porque, recuerda: la vida es un viaje,un viaje maravilloso, no un destido.

Feliz domingo a tod@s.

Hasta la próxima.