Trucos para preparar la fiesta perfecta

Hola a tod@s.

Hoy es un día especial para mí porque me estreno como redactora en el blog Qué aprendemos hoy. Ha sido un poco complicado porque no es lo mismo escribir para mí, a mi aire, a mi rollo, que escribir para otros. Pero me siento ilusionada por empezar una aventura nueva y, a la vez, tranquila porque tengo a la mejor maestra, mi querida Laura.

Yo seguiré estando aquí, en mi rincón (y pronto os enseñaré algo queos va a encantar), pero también podéis seguirme en QAH.

Aquí os dejo mi primer artículo sobre cómo ser los anfitriones perfectos y algunos trucos para preparar la fiesta perfecta.

http://queaprendemoshoy.com/trucos-para-preparar-la-fiesta-perfecta/

Hasta la próxima.

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Nos vamos de boda

Se acerca la boda de mi amiga Ana. No es la primera (la mía fue hace 3 años) pero como si lo fuera. Nunca he ido de invitada de una amiga íntima, ni he preparado una despedida de soltera. Así que ando un poco aaaarg!! Se me echa el tiempo encima y aún no sé ni qué me voy a poner.

He leído mucho en revistas, he buscado por internet y he llegado a la conclusión de que para ser la perfecta invitada a una boda necesitas cumplir estas premisas.

  • El vestido. No importa cómo sea, lo importante es que tú vayas cómoda porque tienes que aguantar con él todo el día (y toda la noche). Pero sí que hay un protocolo que seguir. Si la boda es de día el traje debe ser corto (pero no te pases que estás en una boda). Si es de noche debería ser largo, aunque los cortos también están aceptados. Yo opto por los cortos, voy más cómoda.
    Silvia Navarro

    Silvia Navarro

    Dolores Promesas

    Dolores Promesas

En cuanto a los colores (prohibidos el blanco y el negro), busca uno que te favorezca y que sea acorde a tu color de piel, de pelo, a tu figura… Hay que disimular nuestros defectos y, sobre todo, potenciar nuestras virtudes.

Si es una boda de entretiempo, una opción es elegir un vestido de manga larga o media manga, así evitaremos llevar chal (no me gustan nada). Si es en invierno puedes llevar un abrigo a juego con el traje (los hay muy monos) o pieles en versión capa, torera, chaqueta, estola… Queda muy chic. En verano no hay problema, aunque si la ceremonia es religiosa, y nuestro vestido es escotado, deberíamos de cubrirnos (incluso con un chal).

Panambi

Panambi

  • Los zapatos. Soy una amante de los zapatos de tacón. Me gustan prácticamente todos: salones, peeptoes, sandalias, cuñas, zapatos joya… Y altos, muy altos. Los que llevan plataforma son muy cómodos, pero si no estás acostumbrada te pueden hacer pasar un mal rato. Busca unos zapatos que te hagan ir elegante pero con los que no sufras, con una altura de tacón adecuada a ti. Deben ir a juego con el bolso pero no con el vestido, intentar que sean de otro color para que resalten.
    Zara

    Zara

    Zara

    Zara

  • ¿Tocado o pamela? Soy una gran fan, especialmente de los tocados. Las pamelas y sombreros son para el día y el protocolo dice que no hay que quitársela. Por tanto, elige una que sea cómoda y no sea demasiado grande para no molestar a los comensales que tienes al lado.

    Los tocados se pueden llevar tanto de día como de noche y tampoco se pueden quitar. Ahora también se llevan mucho los canotiers y las coronas de flores. I love it!

    Mimoki

    Mimoki

  • Los complementos. No te pases con las joyas. Si llevas palabra de honor y has optado por unos pendientes largos, evita el collar. No lleves reloj, eso déjaselo a los hombres, con una bonita pulsera es suficiente.

    El bolso es imprescindible, aunque solo nos quepa la barra de labios. Debe ser de mano y están permitidos muchos estilos: de sobre, clutch, joya

    1.Stradivarius, 2.Blanco, 3.Mango, 4.River Island, 5.Zara, 6.H&M

    1.Stradivarius, 2.Blanco, 3.Mango, 4.River Island, 5.Zara, 6.H&M

  • El peinado. Es lo que más dolor de cabeza me lleva (nunca mejor dicho). Me encanta hacerme  diferentes estilos de peinado y no me gusta repetir, así que es una de las cosas en las que más pienso. Antes se llevaban recogidos muy elaborados y bien peinados. Pero, afortunadamente, ahora la tendencia es más informal, desenfadado, incluso para las bodas. ¡Y me encanta! Da mucho juego y las posibilidades se multiplican: trenzas, coletas, moños altos, bajos, deshechos… Lo que sí debes tener en cuenta es el vestido: si es palabra de honor, asimétrico, si tiene escote en la espalda, algún detalle especial… Lo más importante y en lo que más se va a fijar la gente es en el vestido, así que no lo “escondas” con el pelo.20-coletas-con-estilo-para-este-invierno peinados-con-melena2 recogido-desenfadado
  • El maquillaje. Recuerda que menos es más. Como se le dice a las novias, cuanto más naturales vayamos, mejor. Intenta destacar solo una parte del rostro. Si llevas los ojos marcados o con una sombra más oscura utiliza un tono neutro para los labios, o al revés. A mí me encanta esta segunda opción, resaltar los labios con un color rojo o fucsia, es muy favorecedor.imita-este-maquillaje-de-labios-rojo maquillaje-de-fiesta

Si tienes en cuenta todo esto, seguro que entras en el ranking de las mejor vestidas de la boda 😉

Hasta la próxima.

Diario de una mamá (¿primeriza?)

Ser madre es la experiencia más bonita y maravillosa que le puede pasar a una mujer (o, por lo menos, esa es mi opinión). Pero el principio es duro, hasta que el bebé y tú os adaptáis. Y, en mi caso, se han juntado muchos factores que, a vaces, hacen que quieras tirarte de los pelos!!!

Dentro de poco celebramos el Día de la madre y de verdad que nos lo tenemos bien merecido. Hoy en día, muchas de nosotras no nos podemos permitir el lujo de no trabajar para quedarnos en casa a cuidar de nuestros hijos (a otras no les queda más remedio). Así que nos toca encargarnos del trabajo, la casa, los niños, las compras… Somos SUPERWOMEN!!!

Sabéis que soy maestra y trabajo en un colegio en su horario habitual. Pero cuando llego a casa tengo que seguir trabajando preparando las clases, programando, corrigiendo exámenes… Además, me tengo que encargar de mis dos peques con las necesidades que tienen al ser tan peques (2 años y medio y 1 añito recién cumplido), de la casa, de salir a comprar si se me ha acabado algo básico (leche, pañales, etc.). Soy la única de mis amigas que es madre y cuando les cuento mi día a día se agobian solo de escucharme, pero al mismo tiempo me hacen sentir súper especial por lo que me valoran.

Mis dos soles son lo mejor que tengo en la vida. Verlos sonreír, que me den un beso, un abrazo o solo con escucharlos decir “mamá” hacen que se me vayan todos los males.

Por eso, quería dar unos consejitos a todas esas mamás primerizas (incluidas las que se encuentran en mi situación) o las que están a punto de hacerlo, como tú, Eva, para que disfrutéis al máximo de la maternidad y seas lo más felices posible con vuestros pequeños tesoros.

1. No sigas ningún consejo. El primer consejo que te doy es un poco contradictorio pero es así. Cada embarazo, cada parto, cada mujer, cada madre, cada bebé es diferente (gracias a Dios). Así que no hagas caso a lo que te diga nadie poque debes de ser tú la que viva su propia experiencia, aunque tengas miedo y te equivoques. De los errores se aprende.

2. Evita leer mucho. Tendemos a leer, comprarnos revistas, preguntar… Es normal, tenemos ganas de saber. Pero no te obsesiones porque empezarás a comparar y a pensar que tu hijo no es normal porque ya tiene 14 meses y no anda, que eres una mala madre porque se acuesta contigo en tu cama, etc.

3. Déjate ayudar. Creemos que podemos con todo pero no es así. Cualquier ayuda es buena; desde que te echen una mano con el bebé hasta que te ayuden con la casa o te pongan una lavadora, por ejemplo. No pasa absolutamente nada por reconocer que no tenemos tiempo para ser lo perfectas que éramos.

4. Disfruta cada momento que pases con tus hijos. Vas a escuchar mucho eso de que el tiempo pasa muy deprisa y que los niños crecen rápido. Y es verdad. Da igual que hoy no hayas podido limpiar porque te has ido a pasar el día al Bioparc. Esos momentos no volverán y hay que disfrutarlos a tope.

5. Tú también eres importante. Cuando te conviertes en madre parece que tu eje, tu centro, es tu hijo y tú pasas a un segundo plano. Pero tenemos que buscar tiempo para nosotras, para darnos un baño relajante con sales y espuma, para ir de compras SIN NIÑOS, para salir a tomar algo con las amigas… Si nosotras no estamos bien y no nos sentimos plenas, ¿cómo vamos a transmitírselo a nuestros hijos?

¡FELIZ MATERNIDAD!

Hasta la próxima.